Cuando por fin te das las fuerzas, para decir esta vez todo va a ser diferente. Cuando por fin dices te dejo, y al final te das cuenta que todo sigue siendo igual que esa promesa te la has hecho una y mil veces.
Nada cambia es todo cíclico. La vida los círculos viciosos, no estoy resentida, estoy meditando sobre a donde voy una vez más y sintiéndome culpable por no haber hecho las cosas bien.
Según yo es un amor bueno, siempre es un amor que va en la rienda del bien cunado supiera que no es así, que a veces me da asco incluso poder tocarme o me maldigo tan solo porque no todo es lo que parece.
Dejé de llorar para reír y ocultar y ahora no dejo de reír y mentir, mentirme de que esa persona si me quiere, y seguir de tonta tras él, complaciendo todo lo que quiere, me acostumbre a esa media vida, a esa otra vida.
Y ahora que quiero salir, que quiero dejar eso no puedo y no quiero, porque me da miedo dar un paso al costado y me matan los celos al saber que todo puede cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario